Desde la primera visita sentimos el cariño, amor y sentido de hogar que se respira en Oak Tree. La atención personalizada que le brindan a los niños y también a los papás fue lo que hizo la diferencia para escogerlo. Miranda estuvo un poco más de dos años en Oak Tree, ingresó cuando tenía apenas 1 año, y para ella fue un despertar en todo sentido… En Oak Tree aprendió lo importante de las rutinas, de compartir, respetar a los demás y valorar a las personas tal como son.  En la parte académica, ha sido increíble el avance que nuestra hija ha tenido, sobre todo con el inglés; ella ya entiende muchas palabras, frases y es capaz de nombrar objetos en ambos idiomas. Como padres, siempre estaremos agradecidos con Oak Tree por todo lo que le enseñaron a Miranda, pero sobre todo, les agradeceremos todo el amor y el cariño que le brindaron cada una de las teachers, ellas son excepcionales, la hicieron sentir como en su casa. Miranda se levantaba feliz todos los días para ir a Oak Tree y eso no tiene precio!¨