Los primeros años de vida son decisivos para marcar el resto de nuestra existencia, por ello se hace necesario adquirir buenos hábitos desde temprana edad.
Los estilos de vida saludables son los principales determinantes del estado de salud de los niños. Además de llevar una adecuada alimentación y de ocuparnos de salvaguardar el medio ambiente, si hacemos deporte con regularidad e inculcamos en nuestro hijos la práctica del deporte, estaremos garantizando su adecuado estado de salud.
Hacer deporte tiene muchas ventajas, también para los niños. Pero también es cierto que hay deportes más recomendables que otros, sobre todo durante la edad de crecimiento.
En los niños pequeños, el movimiento tiene numerosas repercusiones para el desarrollo normal y la personalidad del niño. Y es que la psicomotricidad gruesa participa en la elaboración y en el desarrollo de todas las funciones mentales: inteligencia, lenguaje, afectividad, conciencia…
Por este motivo, hay que proponer a los niños ocasiones de movimiento, con juegos de psicomotricidad gruesa, ejercicios para niños de 2 a 4 años, que les hagan saltar o correr…
Una de las mayores ventajas del ejercicio en los primeros años es que contribuye a mantener los huesos y músculos fuertes y favorece el crecimiento del pequeño.
Por eso los juegos de coordinación (correr, saltar, nadar, lanzar objetos o andar en bicicleta) son actividades muy recomendables para que su hijo aprenda a coordinar sus movimientos, a mantener el equilibrio o a desarrollar su destreza. Además, el deporte le facilita la adaptación social porque se relaciona con otros niños, le permite descubrir los valores del esfuerzo y la amistad, le sirve también para desahogarse, le da la confianza de conocer y manejar su cuerpo y le proporciona buenos hábitos posturales.
El deporte puede, por ejemplo, para aquellos niños extremadamente activos, ofrecer una propicia oportunidad de expansión motora. En el caso de niños con tendencia a la agresividad, el deporte puede entrenar su capacidad de autocontrol. Al niño que manifiesta dificultades emocionales puede ayudarle a liberar tensiones; al temeroso o tímido le puede ayudar a ganar seguridad en sí mismo y a perder la inhibición.
La clave es encontrar un deporte que al niño le provoque interés, le guste y se adecúe bien a su rutina. Todos quisiéramos tener un futbolista, un basquetbolista o un tenista estrella en la familia, pero lo importante es observar cómo se siente el niño practicando un deporte específico; si le agrada o no.
A continuación encontrará algunos consejos para criar niños en forma:
• Ayude a su hijo a participar en varias actividades acorde a su edad.
• Incorpore la actividad física a los hábitos cotidianos, como usar escaleras en lugar de ascensor.
• Adopte un estilo de vida más saludable: será un buen ejemplo a seguir para su familia.
• Incorpore la diversión; de esta manera, su hijo seguramente deseará repetir la experiencia.

M.Sc. Mayté Morales

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